Última actualización: 11 de septiembre de 2026
Esta política explica qué hace Guía ZBE con tu información. El resumen es corto: no tenemos cuentas, no te identificamos y no guardamos nada tuyo. Los avisos de zona se calculan dentro de tu teléfono; lo único que sale de él es lo imprescindible para calcular una ruta cuando tú la pides, y va sin nada que te identifique.
Guía ZBE —antes «Detector ZBE»— es una aplicación desarrollada por Francisco López. Puedes contactar en fcolopezm@gmail.com para cualquier cuestión relacionada con esta política.
Tu ubicación. La aplicación necesita saber dónde estás para calcular la distancia a las Zonas de Bajas Emisiones y avisarte antes de que entres en una que tu vehículo no puede pisar.
Para los avisos, esa ubicación se procesa íntegramente en tu teléfono: la comparación con las zonas ocurre en tu dispositivo, no se guarda un historial de tus trayectos y no se envía a ningún sitio.
Hay una excepción, y es la única: cuando tú pides una ruta o buscas un destino. Ahí sí hace falta salir del teléfono, y se explica entero más abajo, en «Cuando pides una ruta».
El distintivo ambiental de tu vehículo y su domiciliación. Los eliges tú y se guardan en las preferencias locales de la aplicación, en tu dispositivo. Sirven para saber qué zonas te afectan.
El tipo de vehículo y su combustible, si los indicas. Son opcionales. Algunas ordenanzas solo restringen a ciertos tipos de vehículo, o solo a los diésel mientras dura un episodio de contaminación; sin este dato la app avisa igualmente, por precaución, aunque con menos precisión en esas zonas concretas.
Dónde estás empadronado, si lo indicas. Es un dato distinto de la domiciliación del vehículo: varias ciudades eximen a sus propios vecinos aunque el vehículo conste domiciliado en otro sitio, y algunas ordenanzas miran uno de los dos datos y otras el otro.
La aplicación descarga tres tipos de archivos: la información de las zonas (para que una corrección te llegue sin esperar a una versión nueva) y, si tú lo pides, el mapa de una comunidad autónoma para verlo sin conexión y el paquete «Rutas offline» de España, que permite calcular las rutas en tu propio teléfono (desde la versión 1.4.12) y buscar direcciones sin conexión (desde la versión 1.4.13).
Estas descargas no envían nada tuyo: ni tu posición, ni identificadores, ni datos de uso. Son los mismos archivos para todo el mundo, y pedirlos no dice dónde estás — el mapa de una comunidad se ofrece por las zonas que consultas en pantalla, y la elección de descargarlo es siempre tuya.
Como en cualquier conexión a internet, el servidor que entrega los archivos ve la dirección IP desde la que se piden. Nosotros no la registramos ni la asociamos a nadie. Cada tipo de archivo se sirve desde un proveedor distinto, y los dos pueden generar registros técnicos de acceso conforme a sus propias políticas de privacidad:
Desde la versión 1.4.2 la descarga de un mapa sigue en marcha aunque salgas de la pantalla o de la aplicación, porque un archivo de cien megas no cabe en el rato que se está mirando una lista. Mientras dura verás una notificación con su progreso y un botón para pararla. Esa notificación no manda nada a ninguna parte: solo está ahí para que sepas que la descarga sigue y para que puedas cortarla cuando quieras.
Una vez descargados, los avisos funcionan sin cobertura.
Desde la versión 1.3 la aplicación no solo avisa: puede llevarte esquivando las zonas en las que tu vehículo no puede circular. Calcular esa ruta exige un servicio de mapas, y eso implica salir del teléfono. Conviene saber exactamente qué sale y qué no.
Si has descargado el mapa de rutas (desde la versión 1.4.12), la ruta se calcula en tu teléfono y no sale nada para trazarla. Solo en los viajes largos se hace una consulta al servidor para conocer el tráfico, con el mismo contenido que se describe a continuación; si no hay conexión, se sigue sin ella. Sin el mapa de rutas, todo se calcula en el servidor, como antes.
Qué se envía. Las coordenadas del punto de partida y las del destino. Si escribes o dictas una dirección en el buscador, se envía además ese texto junto con tu posición aproximada, que es lo que hace que «Calle Mayor» acierte con la de tu ciudad y no con otra de las muchas que hay en España.
Sin conexión (desde la versión 1.4.13), si has descargado el paquete «Rutas offline», la dirección se busca en tu teléfono, en una copia de las calles y portales de España (de CartoCiudad, del Instituto Geográfico Nacional; del Callejero del Gobierno Vasco, y de OpenStreetMap), y no se envía nada. Con conexión, la búsqueda sigue yendo al servidor como se describe aquí.
Qué NO se envía. Ni tu nombre, ni una cuenta, ni el identificador de tu teléfono, ni ningún código que permita relacionar dos peticiones entre sí. Desde el servidor no hay forma de saber que dos rutas las pidió la misma persona, ni de reconstruir por dónde has ido: cada petición es un origen y un destino sueltos, sin nadie detrás.
Por dónde pasa. La petición va a un servidor nuestro, que se limita a añadir la clave del servicio y reenviarla a Stadia Maps por su punto de entrada europeo. Ese paso intermedio tiene un efecto que merece decirse: Stadia no ve tu dirección IP, ve la de nuestro servidor.
Qué se guarda. Nada. Ni nosotros guardamos las rutas que pides ni construimos ningún historial. Nuestro servidor retiene en memoria, durante un minuto, la dirección IP desde la que llegan las peticiones, y solo para impedir que alguien lo sature; pasado ese minuto se descarta y no se escribe en ningún sitio. Tanto el alojamiento como Stadia pueden generar registros técnicos de acceso conforme a sus propias políticas de privacidad, como ocurre con cualquier servicio de internet.
Y solo cuando tú lo pides. Si nunca pulsas «Iniciar el guiado» ni usas el buscador de destino, no se envía nada: la aplicación funciona entera como avisador sin una sola petición de ruta.
No recogemos, almacenamos ni transmitimos:
La aplicación no incluye analítica, ni publicidad, ni redes sociales, ni ningún kit de desarrollo de terceros que recopile información.
Ubicación precisa, mientras se usa la aplicación. Es el permiso que permite calcular la distancia a las zonas.
La aplicación no solicita el permiso de ubicación en segundo plano. La detección se enciende cuando abres la aplicación, en el teléfono o en la pantalla del coche, o cuando tocas el aviso que te llega al conectar el coche, si activaste esa opción. Mientras está activa verás siempre una notificación permanente indicándolo, con un botón «Detener» para pararla en cualquier momento.
Notificaciones. Para poder avisarte con sonido cuando te aproximas a una zona.
Dispositivos Bluetooth cercanos. Sirve únicamente para saber si el teléfono se ha conectado al equipo de tu coche, y así poder empezar el viaje solo. La aplicación consulta el nombre del dispositivo emparejado al que te conectas y nada más: no explora los que tienes alrededor, no accede a su contenido y no envía a ninguna parte ni ese nombre ni el hecho de que te hayas conectado. Puedes desactivar el arranque automático en los ajustes, y entonces este permiso no se usa.
No hay proveedores de análisis ni de publicidad, ni kits de desarrollo que recopilen nada.
El único tercero que recibe información es Stadia Maps, y solo cuando pides una ruta o buscas un destino: recibe unas coordenadas y, en su caso, el texto que has escrito. Sin tu IP y sin nada que te identifique, como se explica arriba.
Si decides abrir una zona en una aplicación de mapas externa, esa aplicación se regirá por su propia política de privacidad, sobre la que no tenemos control.
No conservamos nada. Las peticiones de ruta se atienden y se descartan: no se escriben en ninguna base de datos ni se guardan para más tarde.
Lo que sí existe vive en tu propio teléfono: lo que has elegido tú —distintivo, tipo de vehículo, combustible, domiciliación del vehículo, empadronamiento del titular y mapas descargados— y los últimos destinos que has buscado, para poder ofrecértelos de un toque. Todo eso está en las preferencias locales de la aplicación y no se envía a ningún sitio. Desinstalar la aplicación lo elimina por completo, y borrar los datos de la app desde los ajustes del sistema también.
La aplicación está dirigida a personas con permiso de conducir y no está pensada para menores de 18 años. No recopilamos información de nadie, tampoco de menores.
El Reglamento General de Protección de Datos te reconoce derechos de acceso, rectificación, supresión, oposición, limitación y portabilidad sobre tus datos personales.
Para poder ejercerlos hace falta que exista un dato asociado a ti, y aquí no lo hay: no tenemos cuentas, no usamos identificadores y no guardamos las peticiones de ruta, así que no hay ninguna información que podamos localizar como tuya, entregarte o borrar. Todo lo que la aplicación guarda está en tu teléfono y lo controlas tú directamente.
Aun así, puedes escribirnos a fcolopezm@gmail.com con cualquier duda o para pedir explicaciones sobre este tratamiento.
Si en el futuro la aplicación incorpora funciones que sí traten datos —por ejemplo publicidad o suscripciones— actualizaremos esta política antes de publicar esa versión, y la fecha del encabezado reflejará el cambio.
Guía ZBE no está afiliada a ninguna administración pública ni la representa. La información sobre las Zonas de Bajas Emisiones se elabora a partir de fuentes públicas, servicios geográficos municipales, ordenanzas y boletines oficiales, que cambian con frecuencia. Se ofrece con carácter orientativo y la responsabilidad de cumplir la normativa es siempre del conductor. La fuente concreta de cada zona —el enlace a su ordenanza, a su boletín oficial o al Punto de Acceso Nacional de la DGT— está publicada en detectorzbe.ia-helper-tools.com/portal.